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sábado, 24 de agosto de 2024

Los mayores han aprendido a utilizar las redes y se acabaron las reuniones a la fresca

El abuso del móvil ya se ve en los mayores: «Han aprendido a utilizar las redes y se acabaron las reuniones en el barrio»

(Fuente: La Voz De Galicia S.A. - Lois Balado Tomé)

Victor Julio Quesada Varela, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, explica que más que al móvil te haces adicto a determinadas aplicaciones que han sido diseñadas con ese propósito. La nomofobia es uno más de los múltiples trastornos que han generado las nuevas tecnologías y aunque las nuevas generaciones están muy relacionadas con este tipo de problemas, nos olvidamos también de la gente mayor. Aunque parezca que no, a veces usan más los sistemas de mensajería instantánea que sus nietos. Y a su vez, el FOMO estaría dentro de eso que ahora viene a llamarse adicción a las pantallas, videojuegos y redes sociales: el pantallismo."

"La solución no pasa tanto por volver a 1980, sino por entender que hay conductas disfuncionales en nuestros hábitos. Todos necesitamos el móvil en algún momento del día. Lo utilizamos como cámara de fotos, para hablar o para mensajearnos. La clave está, como con todo, en hacer un uso razonable porque ahora las consultas de psicología están más llenas que nunca. La ansiedad desatada es el mal del siglo XXI, alimentada, en parte, por los constantes estímulos y perenne presencia que nos permite la vida en las redes sociales."

"El uso y abuso por parte de los mayores de los móviles, especialmente después del covid, lo vemos de forma clara. Ya sabíamos que la soledad de las personas mayores estaba ahí, pero es que, debido al encierro, han aprendido a utilizar las redes sociales. Ahora, les está costando volver a la vida normal. Utilizan menos esas relaciones sociales, se acabaron las reuniones de amigos del barrio y se centran en las videollamadas, los mensajes a los nietos y este tipo de cosas. Detrás de estos comportamientos puede haber algo más, una depresión por ejemplo, pero hay gente que suple esa soledad con las redes sociales. Es un bucle, porque en realidad se acaban aislando más".

["La tecnología no es ni buena ni mala, depende del uso que se haga de ella", repite sin parar mi cuñado Jose Luis. También me dice que 'nadie te pone una pistola en la cabeza para usar el móvil y que tú eres libre, como el Sol cuando amanece."
Si en Vigo ya están preparando las luces de Navidad, los cuñados ya están preparando la cena.

Lo que no saben los cuñados es que las tecnologías no se encuentran al levantar una piedra sino que dependen de decisiones estratégicas y de inversiones multimillonarias que tienen como finalidad secuestrar nuestra atención utilizando técnicas diseñadas ex profeso por los mejores expertos (tipo Frederic Skinner) a base de cifras millonarias, para explotar como ciberdelincuentes, nuestras vulnerabilidades biológicas y hackear nuestros cerebros en su beneficio anulando nuestra libertad de elección.]

viernes, 23 de agosto de 2024

Especulamos para sobrevivir. Así son los criptobros

“Especulamos para sobrevivir”: cómo el ultraliberalismo y la precariedad crearon a los ‘criptobros’.

Las nuevas tecnologías y las crisis han convertido la especulación financiera en un arma contra un mundo cada vez más hostil. Pero extiende entre los jóvenes ideas propias de un libertarismo de élite.
(Fuente: El Pais - Enrique Rey)

"Desde la gran crisis financiera de 2008, la figura central de nuestras sociedades, es decir, el modelo de sujeto que interactúa con la economía y la política, ya no es aquel 'homo economicus' caracterizado por su racionalidad a la hora de tomar decisiones, sino un nuevo 'homo speculans' que continuamente debe reajustar sus expectativas y previsiones sobre el futuro y que usa la imaginación para enfrentarse a la volatilidad de todo lo que le rodea".

"Especular ya no es solo la rápida compraventa de activos económicos basada en previsiones sobre su precio inminente, sino que también es nuestra manera de abordar la incertidumbre (laboral, económica, sentimental…) ayudados por la tecnología." Explica Aris Komporozos-Athanasiou, profesor de sociología en el UCL.

"Como resultado, surgen comunidades como la de los criptobros, esos hombres que compadrean por los rincones menos ventilados de Internet y que son libertarios en lo económico pero reaccionarios en lo social."

"Asomarse a Internet supone, desde hace algunos años, toparse continuamente con ofertas de inversión o con gurús de todo tipo que te aconsejan qué hacer con tu dinero. Criptomonedas, brókers de bolsa online, depósitos bancarios a plazo fijo, inversión inmobiliaria… las opciones son infinitas y entre ellas casi siempre se cuela alguna estafa."

"Las clases populares en contextos de desposesión, deslocalización y crisis provocados por el avance de las políticas neoliberales, terminan por asumir a pequeña escala las lógicas de captación de oportunidades e informalidad que propone el capital, y por reproducir el discurso vitalista de las élites."

"Eso podría explicar que sean los menores de 35 años (el grupo social que más riqueza ha perdido durante la última década) quienes más invierten, y parece que la tendencia acelera cada año. Eso genera unos lazos y unas comunidades para cuyos miembros la incertidumbre ya no es solo la característica principal de los mercados financieros, sino de la totalidad de la vida."

"Es un ecosistema de jóvenes desafectos con un sistema del que se sienten abandonados. Sienten una gran frustración provocada por promesas rotas que ha dado lugar a extraños movimientos que contienen una mezcla rara de teorías de la conspiración, autoayuda, relatos religiosos y la necesidad de pertenecer a algo más grande o de imaginar una narrativa compartida."